¿Por qué se realizan las tasaciones?
En algún momento de la vida solemos tener la necesidad de comprar una vivienda u otro tipo de inmueble. Como normalmente no disponemos del dinero íntegro, necesitamos acudir a un banco o entidad financiera. El banco, aparte de analizar la capacidad económica del cliente, debe asegurarse de recuperar el dinero prestado en caso de impago mediante la subasta del inmueble. Para determinar la cantidad máxima que puede prestar con la garantía de esa propiedad, la entidad exige una tasación oficial.
Las únicas entidades autorizadas para realizar tasaciones con finalidad de garantía hipotecaria son las Sociedades de Tasación inscritas en el Banco de España, con las cuales colaboramos a diario. Sin embargo, existen muchas otras finalidades —como el reparto de herencias, divorcios, procesos judiciales o asesoramiento de compraventa— para las que nuestra empresa está plenamente capacitada, aplicando la misma rigurosidad técnica que una Sociedad de Tasación y a un precio mucho más competitivo.
¿Cómo se realizan las tasaciones?
Todas las tasaciones hipotecarias se rigen por la Orden ECO/805/2003. Esta normativa regula los distintos métodos de valoración, siendo el método de comparación el más utilizado.
Consiste en comparar la propiedad objeto de valoración con otros inmuebles en venta de características similares en la misma zona. Mediante un proceso denominado homogeneización, ajustamos al alza o a la baja el precio por metro cuadrado de cada muestra en función de sus diferencias con el inmueble tasado. Entre los factores que se ponderan destacan la ubicación dentro del barrio, la superficie construida, la calidad de los acabados, la antigüedad, el estado de conservación o la presencia de anexos como garaje o trastero.